La expiración de la Ley 27.191 representa una oportunidad única para redefinir el futuro energético y económico del país. Lo cierto es que la implementación del RIGI podría consolidar el interés por el sector renovable.
Argentina acude al sector de las energías renovables para impulsar un nuevo sistema eléctrico y para atraer inversiones estratégicas en el sector. La Ley 27.191 y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones representan avances significativos, ya que alientan a un cambio rotundo en términos de sostenibilidad.
La Ley 27.191 establece que al menos el 20% de la matriz energética debe provenir de fuentes renovables. Pese a sus beneficios, las autoridades confirmaron que vence en 2025, lo que plantea un desafío significativo para el país. Consolidar una economía sostenible o perder el progreso alcanzado.
Su extensión es una medida necesaria a largo plazo, ya que al ampliarse la cantidad de sujetos obligados a cumplir con este requisito se fortalecería el mercado y aceleraría la transición energética. Asimismo, se podría explorar la regulación y promoción de proyectos de almacenamiento de energía con baterías, como lo hicieron con éxito otros países de la región, como Chile.
Uno de los principales obstáculos para la expansión de esta legislación es la capacidad limitada del sistema de transmisión eléctrica. Resolver estas restricciones garantizará la viabilidad de nuevos proyectos de energía renovable y consolidará una infraestructura que soporte la transformación energética del país. En este sentido, el RIGI se presenta como una herramienta clave.
¿Cuáles son los beneficios del RIGI?
Este régimen está diseñado para atraer grandes inversiones, ya que ofrece beneficios fiscales y cambiarios a los proyectos con una inversión mínima de 200 millones de dólares. Hay excepciones para sectores como la minería.
La reducción de la tasa de ganancias al 25% y la libre disponibilidad de divisas atraen la llegada de capital extranjero. Dicho escenario posiciona al país como un actor clave en energía y otras áreas estratégicas.
El RIGI podrá impulsar el desarrollo de las energías renovables al mismo tiempo que genera oportunidades de negocio, empleo e industria. Su éxito depende de las regulaciones adecuadas que se implementen para asegurar que la transición avance de manera efectiva.
Cabe destacar que tanto la extensión de la Ley 27.191 como la ejecución del RIGI representan una oportunidad para transformar el país. Sin embargo, más allá de contar con un marco normativo adecuado, será fundamental garantizar una implementación eficiente y el compromiso de cada uno de los sectores involucrados.
Argentina es uno de los países con mayor posibilidad de liderar la lucha contra el cambio climático. Las condiciones naturales promueven el uso de las energías renovables y accesibles.
El sistema del RIGI en Argentina y sus beneficios en el país
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones ofrece incentivos, certidumbre y seguridad jurídica a proyectos que cumplan con sus requisitos, garantizando además un sistema eficiente de protección de los derechos adquiridos bajo su marco. Su principal objetivo es atraer grandes inversiones nacionales y extranjeras que contribuyan a la prosperidad nacional.
En detalle, este busca promover el desarrollo económico, fortalecer la competitividad de los distintos sectores productivos e incrementar las exportaciones de bienes y servicios vinculados a las actividades incluidas en el régimen. También apunta a fomentar la creación de empleo y generar condiciones de previsibilidad y estabilidad que permitan consolidar un entorno favorable para la inversión.
Con este propósito, establece medidas que adelantan soluciones macroeconómicas necesarias para el desarrollo de ciertas industrias que, de otro modo, no podrían expandirse. Además, crea un marco que garantiza certidumbre y protección especial frente a posibles incumplimientos o desviaciones por parte del Estado y la administración pública.
En línea con estos objetivos, busca coordinar esfuerzos entre el Estado Nacional, las provincias y las autoridades de aplicación en el manejo de los recursos naturales. Asimismo, incentiva el desarrollo de cadenas de producción locales asociadas a los proyectos de inversión contemplados dentro del régimen.
¿Cuáles son los ejemplos de energías renovables?
Las energías renovables provienen de fuentes naturales. Tienen la capacidad de regenerarse a un ritmo más rápido que la de su consumo. La solar y eólica son algunos ejemplos de que se renuevan de forma constante.
Los combustibles fósiles como el carbón, petróleo y gas natural no son recursos renovables. De hecho, requieren de cientos de millones de años para formarse y consumirse. Su combustión libera gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono, que contribuyen al cambio climático.
La producción de energía renovable es útil porque genera menos emisiones en comparación con los combustibles fósiles. Se busca un sistema eléctrico sostenible, eficiente y limpio para mitigar la crisis climática.
Los beneficios económicos son atractivos. Se presentan como una alternativa barata a comparación de fuentes tradicionales. Además generan hasta tres veces más trabajo que la industria convencional.