Las energías renovables se presentan como una solución en diferentes ámbitos a nivel global. Lo cierto es que este tipo de suministro sostenible permite reducir el costo de la electricidad que comúnmente varía por varios factores, como el costo de los combustibles fósiles o el contexto geopolítico.
La electricidad en España depende en su mayoría del gas. Desde 2022, se observó un cambio importante en los precios dado el uso de las energías renovables. El sistema nacional se volvió más eficiente y económico a comparación de otras épocas.
Este ajuste coincide con un aumento en la participación de las energías renovables. En el caso de la solar y la eólica, ambas pasaron de representar del 45 al 65% de la generación eléctrica. El crecimiento en el sector es notorio en Europa, a tal punto que queda atrás el uso del gas y el carbón.
¿Cómo reducir los costes energéticos?
El BBVA Research estimó a través de un reporte que las energías renovables desplazaron a las tecnologías costosas. Este tipo de electricidad redujo los precios de la electricidad en un 20% desde 2021. Sin embargo, esta reducción plantea desafíos que podrían afectar la rentabilidad del sector y frenar las nuevas inversiones.
A medida que los precios bajan y los costos operativos se acercan a sus mínimos, la rentabilidad de las energías sostenibles tiende a disminuir, lo que puede desincentivar el desarrollo de nuevos proyectos. A pesar de esto, en España la inversión en el sector sigue siendo sólida: la capacidad en construcción o en proceso de aprobación actualmente duplica la ya instalada.
De cara al futuro, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) establece como meta que el 81% de la electricidad del país provenga de fuentes renovables para 2030. Alcanzar este objetivo implicaría, de mantenerse las condiciones actuales del mercado, una reducción adicional del 20% en los precios mayoristas en los próximos seis años.
Para hacerlo posible, será clave avanzar en regulaciones que impulsen la inversión y el desarrollo de infraestructuras, garantizando seguridad jurídica y políticas que fomenten el crecimiento del sector. Esto no solo consolidaría al territorio español como un referente en la producción energética renovable, sino que también reforzaría su soberanía energética y competitividad, promoviendo un sistema más sostenible y resiliente.
¿Cuáles son las principales energías renovables en España?
El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio informa que las principales fuentes de energía renovable en España son la eólica, hidráulica y solar. Las tres satisfacen casi la mitad de la demanda del país.
La energía eólica se obtiene del viento y genera electricidad mediante aerogeneradores. Esta es una fuente inagotable, renovable y limpia que ayuda a reducir las emisiones de dióxido de carbono y otros gases que contaminan. El impacto ambiental es menor a diferencia de los combustibles fósiles.
En el caso de España, aquella que proviene de la fuerza del viento representa cerca del 20% de lo que se consume, lo que la posiciona como la segunda fuente de generación eléctrica después de la nuclear. Gracias a este nivel de producción, el país se ubica entre los principales referentes mundiales en el sector, solo superado por Alemania y Estados Unidos.
¿Cuál es el consumo de electricidad en España?
En su Informe del sistema eléctrico español 2023, Red Eléctrica examina diversos indicadores, incluyendo la evolución de la demanda, que en 2023 fue un 1,9% menor en comparación con 2022, considerando factores como la actividad laboral y las variaciones de temperatura.
En términos absolutos, el consumo eléctrico del año pasado alcanzó los 244.665 GWh, lo que representa una disminución del 2,3%. A nivel europeo, los países que forman parte de ENTSO-E experimentaron una caída del 3,3% en el consumo de electricidad respecto al año anterior.
En cuanto a la disponibilidad de la red de transporte en el sistema peninsular, esta alcanzó un 97,62%, un nivel similar al registrado en los sistemas eléctricos de Baleares (97,84%) y Canarias (98,93%).
Por otro lado, en el ámbito de los intercambios internacionales de electricidad, ese país cerró 2023 con el segundo mayor saldo exportador de su historia, solo superado por el récord alcanzado en 2022. El volumen exportado ascendió a 13.938 GWh.