El secreto oculto de las energías renovables salió a la luz y ahora se conoce el método para evitar apagones masivos de luz

El almacenamiento de las energías renovables resulta importante para evitar apagones. Las fuentes de electricidad sostenible ofrecen varios beneficios que las opciones tradicionales no lo hacen.

El almacenamiento de las energías renovables funciona como un excelente método para no sufrir cortes de electricidad. Sus beneficios demuestran que el sistema tradicional no es lo suficientemente moderno para atender las nuevas demandas. 

España es uno de los países que se destaca por generar energía limpia gracias a las energías renovables, aunque todavía está lejos de ser líder en su almacenamiento. En 2024, la producción renovable alcanzó un récord al generar el 56,8% de la energía consumida en el país. Sin embargo, una parte importante de esa energía no se aprovechó.

Contar con sistemas de almacenamiento permitiría evitar pérdidas y ofrecer mayor seguridad, como prevenir apagones como el que ocurrió el pasado lunes 28 de abril en gran parte de Europa.

Para evitar escenarios catastróficos el país necesita más instalaciones para almacenar energía renovable, no solo por eventos como ese apagón. Estos sistemas ayudan a conservar la energía cuando no se usa, mejoran la eficiencia, aseguran un suministro constante y reducen la presión sobre la red eléctrica en los momentos de mayor demanda. Así se logra un equilibrio más estable entre lo que se produce y lo que se consume.

¿Cuáles son los beneficios de almacenar energía renovable?

Para Guillermo Garat, almacenar energía es importante porque garantiza que la electricidad esté disponible en todo momento. Esto es importante debido a que la generación y el consumo de energía no suelen coincidir en el tiempo. Así es posible equilibrar la oferta y la demanda dentro del sector.

La energía solar y la eólica, al depender de recursos naturales variables, presentan desafíos. Los paneles solares solo producen electricidad durante el día, lo que limita su uso en la noche si no hay una forma de almacenar lo generado. 

La energía del viento también puede ser irregular, incluso en zonas con buena exposición, por lo que contar con almacenamiento ayuda a mantener un suministro constante cuando el viento disminuye.

Tanto las plantas como los sistemas de almacenamiento ya son esenciales para garantizar la disponibilidad continua de energía limpia. Empresas como Repsol destacan su papel en mejorar la eficiencia de las renovables, mientras que Iberdrola lo considera una pieza clave de la transición energética. 

Por su parte, Greenpeace insiste en la necesidad de impulsar el autoconsumo, ya sea individual, compartido o local, y en asegurar que los excedentes puedan ser compensados.

¿Cómo funcionan los almacenamientos de energía?

Guillermo Garat afirma que los sistemas de almacenamiento de energía están diseñados para conservar la energía o transformarla en otra materia para que esté disponible cuando se la necesite. Muchos no saben que la electricidad no puede almacenarse por sí misma. 

Las plantas de almacenamiento acumulan energía durante los momentos de alta producción y la liberan cuando la demanda aumenta o cuando la generación cae. Esto ayuda a mantener un suministro continuo, disminuye la dependencia de fuentes no renovables y mejora la eficiencia del sistema al reducir pérdidas durante la transmisión y distribución.

Según su capacidad, estos sistemas pueden funcionar a gran escala, integrarse en redes eléctricas o estar al servicio de usuarios individuales. Todos cumplen un papel importante dentro de la cadena energética.

El almacenamiento a gran escala se usa en instalaciones que tienen gran capacidad de generación, donde el agua se retiene y se libera para generar electricidad cuando es necesario. También se usa como respaldo en sistemas auxiliares.

Estos espacios operan a escala de megavatios. Su funcionamiento principal absorber los excesos de producción y compensar la variabilidad de las fuentes sostenibles. Se incorporan diferentes tecnologías para estabilizar la red ante los cambios naturales del clima.

Por último, a nivel del consumidor final, se usan sistemas más pequeños, de capacidad en kilovatios. Los hogares pueden contar con baterías para guardar la energía generada por paneles solares, permitiendo su uso por la noche o en días sin sol. También se incluyen aquí las baterías de autos eléctricos y otros dispositivos que dependen de energía almacenada para su funcionamiento diario.

¿Cuáles son las tecnologías que almacenan energía?

Una de las tecnologías más destacadas es la batería de ion de litio. Se caracteriza por ser eficiente, ligera y capaz de almacenar energía incluso para los autos eléctricos. Un punto en desventaja es que tiene un costo alto a comparación de otras opciones. 

Por suerte esta situación está cambiando. Un informe de BloombergNEF aseguró que los precios de estas baterías bajará en los próximos años. Se prevé que para 2030 el costo por kilovatio hora se reduzca a la mitad debido a la movilidad eléctrica y el almacenamiento estacionario.

Mientras tanto hay muchos países que decidieron optar por el desarrollo de las energías renovables. España adoptó una estrategia particular en 2022 con el objetivo de impulsar la transición hacia un modelo sostenible.