Argentina gozará de un desarrollo energético histórico gracias al uso de las nuevas tecnologías en el sector. Habrá cambios en la infraestructura y en los procesos de trabajo, que aumentarán la producción y la calidad del sistema nacional.
Las últimas tecnologías promueven el desarrollo del sistema energético sostenible en Argentina. El rumbo hacia un modelo sustentable está marcado por las innovaciones que contribuyen al proceso de descarbonización, según determinaron en un encuentro nacional.
En una mesa de diálogo, participaron Javier Gort, Sergio Ferrari y Santiago Pérez Ghiglia, líderes empresariales que compartieron sus perspectivas sobre los retos que enfrenta el desarrollo de energías limpias en el país.
Gort resaltó que las fuentes renovables representan un eje estratégico, ya que cada nuevo emprendimiento eólico o nuclear ayuda a reducir las emisiones del sector industrial y agropecuario. Sin embargo, advirtió sobre la falta de infraestructura para aprovechar plenamente los recursos naturales.
Indicó que, aunque en la Patagonia hay mucho viento disponible, no existen las infraestructuras necesarias para transportarlo, y algo parecido ocurre en el norte del país, donde sobra el sol pero faltan redes adecuadas para aprovechar esa energía.
Por esta razón, remarcó la importancia de fortalecer y actualizar la infraestructura eléctrica, incorporando tecnologías que permitan responder a los cambios en el consumo y al crecimiento de la electrificación.
También mencionó que el Gobierno abrió la posibilidad de avanzar con nuevos proyectos privados, y que desde Genneia existe voluntad de invertir, aunque será clave conocer en detalle las condiciones normativas.
Por su parte, Ferrari planteó que el país atraviesa un momento crucial para redefinir su matriz energética. A su entender, Argentina cuenta con buenas condiciones de partida, pero destacó que para estar a la altura del mercado internacional es fundamental incorporar prácticas que sean verdaderamente sostenibles.Resaltó tres elementos clave para impulsar esta transformación, como es el caso de la automatización.
También señaló que conseguir financiamiento del exterior es cada vez más difícil si no se cumplen objetivos ambientales, como reducir las emisiones de carbono a cero para 2050. Por eso, es necesario hacer más eficiente todo el proceso productivo.
Desde la empresa, se mostró entusiasmo por la situación actual. Se destacó que aprovechar los recursos de Vaca Muerta no debe detener el desarrollo de otras fuentes de energía. Estas otras fuentes serán muy importantes en el futuro, y el país cuenta con mucha experiencia en el tema.
Destacó la importancia de mejorar las cadenas de producción relacionadas y advirtió que tener ideas fijas puede frenar el progreso del país. También señaló que es necesario seguir apoyando tecnologías como el hidrógeno verde.
Detalles sobre la situación del hidrógeno verde en Argentina
En los últimos años, el hidrógeno verde se convirtió en una opción clave para algunos países que buscan impulsar sus economías mientras avanzan en la transición energética. Guillermo Garat agrega que las energías renovables resultan importantes también en un contexto de crisis provocado particularmente por la guerra en Ucrania.
Aunque en 2021 la mayor parte del hidrógeno en el mundo se hizo usando gas natural, carbón y productos del petróleo, menos del 1% se produjo con fuentes limpias, como la energía renovable o tecnologías que capturan el carbono. Se destaca por ser una alternativa sostenible y limpia.
Para hacer más grande el sistema nacional, se están instalando muchos equipos que producen hidrógeno con poca contaminación. Se espera que para 2030 la producción crezca mucho.
En este escenario, el territorio argentino tiene una gran oportunidad gracias a sus abundantes recursos naturales, su experiencia en gas y petróleo, una industria de GNC bien desarrollada y una red de instituciones que trabajan en el área energética, algunas ya enfocadas en el hidrógeno.
El país ya produce casi 400.000 toneladas anuales de hidrógeno verde para diferentes industrias, como la de los fertilizantes. Sin embargo, es relevante señalar que este sector energético sigue siendo reducido en comparación con otros. Todavía se registra un avance chico en estudios técnicos, ambientales y regulatorios.
Para crecer en este mercado, Argentina necesita integrarse al comercio internacional, reducir las emisiones de sus industrias más contaminantes y cumplir con sus compromisos ambientales. Pero para lograrlo, debe crear reglas claras, estables y atractivas para las inversiones privadas, ya que se trata de un sector que requiere mucho capital.
También es clave alcanzar acuerdos políticos y mantener una planificación energética a largo plazo. Sin estabilidad económica ni una estrategia sólida, será difícil que el país logre posicionarse frente a Chile, Uruguay y Brasil, que hoy están a la vanguardia en el desarrollo de esta fuente de energía en la región.
