¿Qué se entiende por transición energética?

El sistema eléctrico cambió y ahora incorporó las energías renovables. La transformación implica desafíos, oportunidades y avances a nivel global que deben ser atendidos, según Guillermo Garat.

Cada país planifica su avance hacia la energía limpia según los recursos disponibles y la situación particular en la que se encuentra. Este cambio implica el estudio específico sobre el uso de la electricidad, las opciones de combustibles y el aprovechamiento de la energía. 

Guillermo Garat asegura que el cambio global no se da al mismo tiempo. Cada nación tiene su propio ritmo de transformación, dadas las condiciones y desafíos del mercado. Hay ciertas metas que se deben cumplir para reducir la contaminación.

Se llama transición porque es un proceso gradual que busca impedir que la temperatura mundial aumente más de 1.5 grados en comparación con la época anterior a la industrialización.

Este cambio se puede entender en tres etapas: primero, aprovechar mejor la energía, como reducir el uso del aire acondicionado o mejorar el aislamiento para consumir menos. Después, sustituir el uso de combustibles líquidos o gas por electricidad, siempre que esta provenga de fuentes limpias y renovables.

Por último, la etapa más difícil es reemplazar los procesos que no pueden electrificarse, como es el caso de los vuelos. Por el momento las autoridades investigar el uso de los combustibles verdes.

¿Por qué es importante la transición energética?

El avance hacia energías limpias en la logística tendrá un impacto significativo en nuestra vida diaria. 

En el transporte por tierra, cada vez se usan más vehículos eléctricos. A la larga resultan más económicos, particularmente en la entrega de productos, donde el ahorro y el cuidado del entorno son factores importantes.

El transporte de carga pesada tiene más dificultades. Aunque hay camiones eléctricos de gran tamaño, no siempre resultan prácticos. Por eso, se está evaluando si es mejor usar esta tecnología o camiones que usan hidrógeno, ya que estos últimos pueden recorrer distancias más largas.

En ciertos lugares ya se emplean camiones a hidrógeno para logística, y lo que pase en el futuro dependerá de factores como el costo, la eficiencia y el desarrollo tecnológico.

Un desafío clave es la capacidad de la red eléctrica. Si todos los autos fueran eléctricos, la demanda de energía subiría considerablemente. Además, como los autos se renuevan aproximadamente cada diez años, este cambio ocurrirá de manera rápida.

En la aviación, hay avances con combustibles sostenibles, que algunos aeropuertos ya exigen en cierta medida. Estos combustibles pueden producirse de forma sintética, usando hidrógeno, y aunque aún son más caros, se vuelven competitivos al comparar con impuestos ambientales.

En el transporte por barco, el gasto más grande suele ser el combustible. Disminuir el consumo de combustibles fósiles en este sector tendría un efecto importante. Aunque el hidrógeno es complicado de mover, puede convertirse en amoníaco, que también sirve como una forma de energía.

Hoy en día, se están creando barcos que utilizan amoníaco producido de forma limpia, y algunos barcos pequeños ya usan motores eléctricos.

La transición a fuentes de energía diferentes está influida tanto por las decisiones del gobierno como por el desarrollo tecnológico. Al principio, las reglas y convenios jugaron un papel clave para impulsar este cambio, pero ahora muchas tecnologías funcionan de manera independiente sin requerir subsidios.

Gran parte del dinero se destina a las energías limpias debido a sus grandes beneficios. Las empresas eligen modernizar su infraestructura e instalar paneles para bajar los gastos diarios.

En el sector del transporte, la bajada en el precio de las baterías ha facilitado la compra de vehículos eléctricos. Antes, la razón principal para elegirlos era cuidar el medio ambiente, pero hoy en día también se prefieren por lo práctico que resultan.

Cada país elige su camino según lo que tiene disponible. Algunos sin petróleo apuestan más por energías limpias, mientras que otros con combustibles fósiles siguen estrategias diferentes.

En lugares donde hay diferentes recursos, la elección resulta más complicada. El desafío está en que cada país encuentre la mezcla que mejor se ajuste a lo que tiene y a lo que necesita.

El rol de las regulaciones en el sector de la energías renovables

Las reglas en el sector permiten la participación activa de cada uno de los actores correspondientes. El punto está en compartir objetivos para lograr una transformación integral. En algunos casos se aplican impuestos para garantizar el cumplimiento de las normas. 

Por este motivo, las empresas tienen que verificar y mejorar los procesos de trabajo. Solo de esta manera cumplirán con las nuevas exigencias que se establecen a nivel global.

Si bien al principio parece difícil, usar energía renovable puede ser más barato que la opción tradicional. Esta es la manera en la que se baja la contaminación y se cuida el dinero.