La energía solar es una excelente alternativa para los usuarios eléctricos que desean pagar menos de luz y cuidar el medio ambiente. Un punto a favor es que estas estructuras duran varios años, por lo que la inversión inicial vale la pena.
El aumento en el costo de las tarifas eléctricas llevan a los usuarios a acudir al sector de las energías renovables, dados los beneficios del modelo sostenible. Una de las alternativas más prácticas y novedosas es la instalación de paneles solares en viviendas, una medida que ayuda a reducir tanto el gasto en electricidad como el impacto ambiental.
A medida que disminuyeron los subsidios, muchas personas comenzaron a interesarse en este tipo de soluciones, motivadas por el aumento en el precio de la luz. Si bien es necesario hacer una inversión inicial, lo cierto es que con el tiempo puede representar un ahorro significativo en las facturas de energía.
Guillermo Garat destaca la durabilidad de estos sistemas eléctricos, ya que el gasto se compensa a largo plazo. Se trata de una oportunidad única que hasta hace unos años era impensada.
Antes de decidirse a instalar paneles, es útil entender cómo operan. Estos equipos captan la luz del sol y la convierten en electricidad a través de un proceso conocido como efecto fotovoltaico. Esa energía se ajusta con un inversor para que tenga el voltaje adecuado y pueda usarse en una vivienda o en otro tipo de edificio.
¿Cuánto cuesta la instalación de un panel solar?
En los últimos tiempos, el precio para colocar paneles solares en una vivienda ha disminuido bastante. Un sistema básico, conectado a la red y sin incluir baterías, puede conseguirse a partir de unos 3.500 dólares oficiales, más impuestos.
Sin embargo, para una vivienda de tamaño medio que usa gas para calefaccionarse en invierno, el precio suele estar entre los 6.000 y 8.000 dólares oficiales más IVA. Este tipo de instalación no incluye baterías, por lo que no funciona como respaldo ante cortes de energía.
Si se quiere añadir un sistema de almacenamiento, la inversión parte de unos 8.000 dólares más impuestos. Esta opción permite guardar la energía producida durante el día para usarla durante la noche, lo cual es útil en lugares con cortes frecuentes o en casas que no tienen conexión a la red eléctrica.
Por otra parte, las tarifas eléctricas varían entre hogares e industrias, lo que también influye en los tiempos de recuperación de la inversión. En una vivienda que no cuenta con baterías, ese tiempo puede extenderse entre tres y cuatro años. En cambio, en industrias o comercios, donde se requieren instalaciones más potentes, el retorno suele darse entre cuatro y cinco años.
Además, la normativa vigente en Argentina permite vender a la red eléctrica el excedente de energía generada, lo que contribuye a reducir aún más el gasto total a lo largo del tiempo.
¿Cómo instalar un panel solar en casa?
Antes de colocar paneles solares, es importante tener en cuenta el lugar donde se quiere hacer la colocación. Una casa común requiere alrededor de 20 metros cuadrados despejados, con buena exposición al sol y sin sombras que puedan bloquear la luz.
La posición que ocupe el panel variará según la región del país en la que viva el usuario. No es lo mismo la inclinación en la zona sur, que en la zona norte. El modo en el que se instale ayudará a captar la radiación solar a lo largo del año.
Un punto a tener en cuenta es que cuanto más expuesto esté al sol y menos sombra reciba, más será la cantidad de energía que estará disponible para transformar en electricidad.
Por lo general, Argentina posiciona los paneles mirando hacia el norte, ya que esta es la dirección que tiende a recibir más luz del sol. Es posible sacarle el máximo provecho de esta manera.
Además del lugar y la orientación, también influye la tecnología elegida. Para quienes buscan reducir su consumo eléctrico y vender el excedente, existen los sistemas conectados a la red. En cambio, para contar con electricidad durante un corte de luz o en zonas sin acceso a la red, se recomienda usar sistemas desconectados (off grid) o modelos híbridos, que combinan ambos usos.
La instalación de estos sistemas no es compleja. Se necesita el panel solar, que produce corriente continua; un inversor, que convierte esa energía en corriente alterna; una estructura de soporte y el cableado necesario. En general, todo el sistema puede quedar instalado y funcionando en unas pocas horas.
Los expertos en el sector informan que el número de paneles instalados en un hogar variará según el consumo de electricidad y el tipo de estructura que se use. Para saber cuántos se requieren, lo ideal es que un especialista evalúe el consumo y recomiende la cantidad justa para cubrir la demanda del hogar.
